Aneurisma cerebral
Un aneurisma cerebral es una dilatación con forma de globo en la pared de una arteria del cerebro, en un punto donde esa pared está debilitada. La mayoría de los aneurismas no produce ningún síntoma y no llega a romperse nunca.
Qué se siente
La mayoría de los aneurismas no da señales. Se descubren de casualidad, en una resonancia o una tomografía que se hizo por otro motivo.
Cuando un aneurisma crece lo suficiente, puede presionar estructuras vecinas y provocar dolor detrás o encima de un ojo, visión doble, un párpado caído, una pupila más grande que la otra, o adormecimiento de un lado de la cara.
Si un aneurisma se rompe, el síntoma es inconfundible: un dolor de cabeza repentino y extremadamente intenso, que la mayoría de las personas describe como el peor de su vida. Puede acompañarse de náuseas y vómitos, rigidez en el cuello, sensibilidad a la luz, visión borrosa, confusión o pérdida del conocimiento.
La pared de las arterias tiene varias capas. Cuando una zona de esa pared se debilita, la presión de la sangre la empuja hacia afuera y forma la dilatación. Ocurre con más frecuencia en las bifurcaciones, donde una arteria se divide en dos y la pared soporta más tensión.
Hay factores que aumentan la probabilidad de que aparezca o de que crezca: la presión arterial alta, el tabaquismo, la edad, el consumo excesivo de alcohol y los antecedentes familiares. Algunas condiciones hereditarias, como la enfermedad renal poliquística, también se asocian a una mayor frecuencia.
Los aneurismas cerebrales son más frecuentes en adultos entre los 40 y los 60 años, y aparecen algo más en mujeres que en hombres. Pueden estar presentes durante años sin dar ninguna señal.
Cuándo consultar
Un dolor de cabeza repentino e intensísimo, distinto a cualquier otro que haya tenido, es una emergencia médica. En ese caso no corresponde pedir un turno: hay que ir a una guardia de inmediato.
La consulta programada tiene sentido en otras dos situaciones. Si le detectaron un aneurisma en un estudio hecho por otro motivo y quiere entender qué significa y qué seguimiento necesita. Y si hay antecedentes de aneurisma en familiares directos, porque en ese caso puede corresponder un estudio de control aunque usted no tenga ningún síntoma.
Esta información es orientativa y no reemplaza una consulta médica.